MADRID, 4 de mayo. La Unión General de Trabajadores (UGT) ha advertido que el periodo de prueba en los contratos indefinidos se utiliza «como una vía de precarización del empleo», instando a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social a realizar campañas específicas para vigilar y corregir el posible uso fraudulento de este instrumento. Durante una rueda de prensa, se presentó un informe sobre el mercado laboral que refleja la preocupante tendencia de las bajas en contratos indefinidos.
En 2025, según datos hasta noviembre, se registraron 31.600 bajas en contratos indefinidos debido a no superar el periodo de prueba, lo que representa un aumento notable con respecto a las 5.900 bajas contabilizadas en 2019, antes de la reforma laboral y de la pandemia, lo que representa un incremento de 5,3 veces. Además, el sindicato observa un incremento en el porcentaje de bajas que representan este tipo de casos sobre el total desde la aprobación de la reforma, alcanzando en los últimos cuatro años niveles máximos desde 2009.
En 2025, casi siete de cada 100 bajas se produjeron por no superar el periodo de prueba, mientras que el promedio en el último periodo expansivo (2014-2019) no superaba el 4,6%. Relacionando el número de bajas con el total de contratos indefinidos firmados, UGT señala que este panorama es «más negativo», asegurando que las bajas han aumentado en términos absolutos y relativos, alcanzando niveles superiores a los registrados antes de la reforma laboral.
El sindicato argumenta que algunas empresas se benefician del hecho de que el despido durante el periodo de prueba de un contrato indefinido no conlleva indemnización, utilizando esta modalidad como un reemplazo para contratos temporales. UGT sostiene que el aumento de bajas en este contexto indica un uso inadecuado de la figura del contrato indefinido en ciertos casos. A pesar de que parte del aumento se puede atribuir al dinamismo del mercado laboral, se requiere una vigilancia activa para evitar prácticas fraudulentas que erosionen los progresos en estabilidad laboral.
Asimismo, aunque la rotación ha disminuido significativamente en los contratos temporales, UGT advierte que persiste una elevada concentración de contratos de muy corta duración. El 38,4% de estos contratos duran menos de un mes y el 15,3% tienen una duración de entre uno y seis meses. Este fenómeno indica que, aunque la temporalidad ha disminuido en términos generales, «sigue existiendo un segmento del mercado laboral caracterizado por una elevada rotación y notable inestabilidad efectiva». Por ello, el reto no es solo reducir la temporalidad, sino también mejorar la calidad real del empleo «en todas sus dimensiones».
El informe también revela un incremento en la rotación de los contratos indefinidos, lo cual es lógico dado que estos contratos han absorbido unos 140.000 contratos considerados «hiperprecarios». En este contexto, UGT ha hecho un llamado al Instituto Nacional de Estadística (INE) y a las instituciones que elaboran estadísticas para considerar este fenómeno y plantear nuevas interrogantes que permitan indagar más a fondo sobre la situación actual del mercado laboral.
Signos de desaceleración en el empleo tecnológico
El informe resalta «signos de desaceleración recientes» en el empleo tecnológico, así como problemas de retención de talento que «plantean riesgos para la consecución de los objetivos de transformación digital». A pesar de que el empleo tecnológico en España ha experimentado una notable expansión, alcanzando más de un millón de personas ocupadas y un peso en el empleo total del 4,7%, se ha registrado una caída interanual en 2024-2025 por primera vez desde 2017, especialmente en áreas clave como telecomunicaciones, ingeniería e I+D.
Además, UGT indica que no hay evidencia de un problema generalizado de falta de mano de obra en el mercado laboral español, con un peso relativo del 0,9%, el tercero más bajo de la UE. Las dificultades para cubrir ciertas vacantes se centran en sectores específicos y están vinculadas a condiciones laborales inadecuadas o factores externos, como el acceso a la vivienda, que se ha convertido en un factor crítico que condiciona el funcionamiento del mercado laboral y afecta a los colectivos más vulnerables.
Un ciclo extraordinario para el empleo, pero con sombras
Durante la rueda de prensa, UGT destacó el «extraordinario» ciclo que ha vivido el empleo en los últimos años, con la reforma laboral de 2021 como un factor determinante. Desde su aprobación en diciembre de 2021, el empleo ha crecido más del 10% en España, superando los 22 millones de ocupados; la tasa de temporalidad ha disminuido más de 10 puntos, alcanzando un mínimo histórico del 15%; y la tasa de desempleo ha bajado del 10% por primera vez desde 2008.
A pesar de estos avances, UGT advierte de que persisten deficiencias significativas, como el alto porcentaje de empleo a tiempo parcial involuntario, la difícil inserción laboral de gran parte del desempleo o la precariedad que aún enfrentan muchos jóvenes. El empleo a tiempo parcial, en su mayoría ocupado por mujeres y en gran parte involuntario, se presenta como uno de los principales focos de precariedad laboral.
Asimismo, el sindicato ha resaltado el elevado volumen de horas extraordinarias, especialmente las no remuneradas, que continúan representando el 39% del total, generando pérdidas salariales estimadas en 2.500 millones de euros anuales y una reducción de ingresos para la Seguridad Social de cerca de 775 millones de euros. Por último, UGT ha señalado que cada vez resulta más difícil lograr reducciones adicionales del desempleo, por lo que urge la implementación de políticas activas de empleo más eficaces y mejor orientadas.
En conclusión, UGT enfatiza que la atención personalizada a los desempleados es «muy desigual», con una ratio de orientadores que está por debajo de la media europea, y hace un llamado a destinar más recursos y a la creación de una nueva Agencia Española para el Empleo.

