El impuesto al plástico perjudica la competitividad de España, único país que lo ha

El impuesto al plástico perjudica la competitividad de España, único país que lo ha

Impacto del Impuesto Especial sobre los Envases de Plástico en España

El Impuesto Especial sobre los envases de plástico no reutilizables, que entró en vigor en enero de 2023, solo se está aplicando en España y ya está perjudicando la competitividad del país frente a otros Estados miembros de la Unión Europea, según se detalla en un informe de Deloitte. Este tributo fue promovido por la entonces ministra para la Transición Ecológica y ahora vicepresidenta y comisaria europea, Teresa Ribera, con la intención de incentivar la economía circular y desarrollar herramientas económicas para la gestión de residuos, así como reducir la generación de residuos.

Sin embargo, el informe señala que ningún otro país europeo ha adoptado esta medida debido a su impacto económico negativo, que ya se ha comenzado a notar en España. Este impuesto afecta no solo al sector de los plásticos, sino a casi todos los sectores en el país que utilizan envases de plástico, lo que incrementa el coste del embalaje para los traslados internos y añade burocracia administrativa.

El tributo se aplica a los envases no reutilizables que contengan plástico, a los productos plásticos semielaborados destinados a la fabricación de dichos envases y a los productos de plástico que permitan la comercialización o presentación de envases no reutilizables.

Se benefician otros países

El informe revela que la entrada en vigor del impuesto ha coincidido con un aumento sostenido de las importaciones de productos comprendidos dentro de su ámbito objetivo. De forma significativa, dichas importaciones provienen en gran medida de tres países: Brasil, Arabia Saudí y Egipto. Esto ha creado una ventaja competitiva para los países importadores sobre los productores nacionales.

Por ejemplo, en el caso de los fabricantes nacionales, el tributo debía repercutirse en todas las operaciones facturadas a partir del 1 de enero de 2023, sin importar la fecha de fabricación del envase o de la adquisición de la materia prima utilizada. Sin embargo, para las importaciones, el hecho imponible se configuraba exclusivamente por la introducción del producto en el territorio de aplicación del impuesto a partir del 1 de enero de 2023.

Esto propició un «adelantamiento masivo» de importaciones durante el ejercicio de 2022 con el objetivo de eludir la nueva carga fiscal, resultando en un incremento de las importaciones del 31,8% interanual, alcanzando 95.200 toneladas. Al mismo tiempo, las ventas y producción de las empresas nacionales experimentaron una reducción considerable del 20% al 30% durante el ejercicio de 2023 en comparación con el mismo periodo del 2022.

Posteriormente, los productores nacionales se enfrentaron a una situación más grave, marcada por la masiva importación de film estirable certificado como plástico reciclado, que alcanzó casi el 90% en la mayor parte de los materiales importados, un porcentaje que el informe considera «fraudulento» y que debería limitarse al 30%.

Esto provocó que, para un producto nacional, incluido el impuesto, el coste medio se situara en torno a 2,27 € por kg, frente a 1,19 € por kg de los productos importados de países como Arabia Saudí, Egipto o Brasil. Esta diferencia impositiva representa entre el 25% y el 30% del precio final, lo que, según Deloitte, «elimina cualquier posibilidad de competencia leal y expulsa progresivamente a los fabricantes nacionales del mercado». De hecho, el informe señala que en 2024 Arabia Saudí, Brasil y Egipto eligieron a España como su cliente preferente, centralizando en el país el 71% de las exportaciones de filme extensible que hicieron para toda Europa.

Grave crisis

El informe concluye que este impuesto «ha golpeado de lleno la competitividad del sector de transformación de plásticos», generando «una profunda crisis en el sector». Además, se alerta que el impuesto ha incrementado «de forma notable» los costes operativos y administrativos de todos los sectores productivos en España.

Se destaca que este impuesto sitúa a España en «clara desventaja» frente a otros Estados miembros y mercados globales que no aplican medidas equivalentes. Además, se remarca que están aumentando los envases que combinan materiales, como los envases mixtos papel-plástico, que son más difíciles de reciclar.

Por otro lado, aunque la ley que creó el impuesto incluyó un supuesto de no sujeción al tributo para envases con contenido reciclado, este aspecto no se puede comprobar técnicamente, ya que no existe un análisis físico o químico que lo demuestre. Ante esta situación, Deloitte insta a acometer reformas legales, técnicas y operativas para garantizar la eficacia recaudatoria, la seguridad jurídica y la coherencia del tributo con su finalidad medioambiental.

FUENTE

Por Pablo Arranz

Soy Pablo Arranz, licenciado en ADE por la Universidad Complutense y con un máster en Dirección de Personas y Desarrollo Organizativo por ESIC. Me interesan el networking y el social media, y enfoco mi desarrollo profesional en la gestión del talento y la transformación organizativa.

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